Sputnik llega al barrio de La Guindalera y, como ocurre siempre que aterrizamos en un lugar nuevo, se encienden las luces del laboratorio de ideas y nos ponemos a buscar la fórmula para que el centro nazca con personalidad propia pero en consonancia con su entorno. Sebas Bayo, del estudio de diseño Nooba, nos cuenta este proceso y nos adelanta qué nos vamos a encontrar en el nuevo Sputnik.

La Guindalera es un barrio madrileño céntrico pero que aún conserva parte de su antiguo tejido de talleres, almacenes y pequeñas fábricas. Es el caso del origen de la nave donde se encuentra Sputnik Guindalera.

A la hora de diseñar un nuevo centro Sputnik intentamos partir siempre del contexto urbano, de su entorno, ir más allá del contexto del propio edificio. Es cierto que tenemos en Guindalera la herencia cultural de las colonias modernistas, que es muy interesante, pero no terminábamos de ver que encajara con lo nuestro. Le dimos varias vueltas y encontramos la clave en el mismo edificio. Había una historia propia.

Linotipia Sputnik Climbing Guindalera
La linotipia Mergenthaler permitía transformar los textos en líneas de plomo que, después, se encajaban en un rectángulo de metal con las mismas medidas que la página del periódico. Aunque supuso toda una revolución en el mundo de la impresión, existía un problemilla: la máquina hacía tanto ruido que se prefería contratar a operarios sordos debido a las afecciones auditivas que solía producir.

La nave, una antigua imprenta, conservaba en una sala una linotipia Mergenthaler. Este artilugio, inventado en 1886, supuso una auténtica revolución en las artes gráficas al permitir mecanizar por primera vez la composición del texto para su impresión. Posiblemente aquella máquina llegó a España a finales del siglo XIX.

Tipos Sputnik Climbing 
Guindalera

La linotipia, la imprenta, era sin duda el ADN del sitio, y eso nos dio el hilo argumental. La gráfica, la tipografía, la máquina comienzan a sugerir estéticas y líneas para el diseño. El mundo de los tipos, en madera, en plomo; el positivo y el negativo, espejos que desdoblan mensajes; los engranajes, los planos, las propias instrucciones hechas en grabado. También la tesela de Sputnik Guindalera va por ese camino, incluso la propia fachada del edificio, con acabado metálico, como edificio-máquina.

Nos volvimos locos para encontrarle un hogar a la linotipia de Sputnik Guindalera, un cacharro de 3.000 kilos de hierro fundido. Movimos Roma con Santiago hasta encontrar el lugar ideal para conservar este tesoro: ha quedado en manos de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid.

Luz y tipos

Hemos trabajado con la luz que entra para que proyecte tipografía en el interior. También hemos incorporado cartelería como parte de un proyecto plástico (eso ya lo hicimos en Chamberí con las fotografías del propio barrio, el color, etcétera).

Tipografía Sputnik Climbing Guindalera
En el estudio de Sebas, trabajando la cartelería y los tipos de Sputnik Guindalera.

Otra parte muy interesante de todo este proyecto fue la fabricación de nuestros propios tipos en madera para después sacar impresiones manuales. La idea es conservar esa estética de taller, de espacio de creación, en el que estén expuestos no sólo las impresiones, sino también los tipos de madera. Por ejemplo, las mesas tienen borriquetas, como las mesas de taller. En definitiva, la intención siempre ha sido mantener la esencia del espacio.

Sebas Bayo

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