El secreto de los movimientos dinámicos

EL LABORATORIO DEL GESTO

En esta entrega del Laboratorio del gesto hablaremos de una de las técnicas más olvidadas: el movimiento dinámico. En este artículo trataremos, además de analizar las claves, de romper el mito según el cual los dinámicos solo sirven para sustituir al movimiento estático.

El movimiento dinámico lo utilizamos, evidentemente, cuando no llegamos en estático a agarrar una presa que se encuentra lejana. Sin embargo, hay otros casos para los que también es útil:

  • Para realizar un cambio de pies y retirar la carga sobre el pie en que recae el peso
  • Cuando queremos efectuar un movimiento más eficiente y ahorrar energía
  • Para ejecutar un movimiento acrobático, como los que se buscan hoy día en los rocódromos. Estos gestos requieren de una coordinación extrema y entrenar los dinámicos nos va a permitir ampliar nuestro repertorio gestual
  • Cuando la presa que queremos alcanzar o aquella que sujetamos en ese momento son precarias o de difícil agarre

En cualquier caso, tanto la ejecución del movimiento como sus puntos clave son siempre los mismos, independientemente de para qué lo empleemos.

¿Por qué este rechazo de los dinámicos?

Uno de los motivos por los que quizás estos movimientos hayan sido desterrados del repertorio gestual es por las habilidades psicomotrices y coordinativas necesarias para ejecutarlos. Aunque en realidad, el mayor problema es la práctica en sí misma. Piénsalo, ¿qué número de veces has practicado esta técnica? Y por lo tanto, ¿qué grado de destreza puedes tener sobre ella?

El movimiento dinámico implica un “descontrol” inherente al gesto mismo y por tanto genera una inseguridad cuando lo ejecutamos. Esa es la razón principal por la que no usamos tanto los dinámicos y por lo que no forman parte de nuestra colección de gestos.

Los dinámicos están muy ligados también a determinadas modalidades de escalada. Es más común verlo entre escaladores que hacen boulder, donde la concentración de presas pequeñas, romas y negativas en cualquier inclinación hacen casi imposible permanecer mucho tiempo agarrados mientras se resuelven bloques cortos y explosivos.

Hace unos años la progresión en vías de escalada deportiva tenía un estilo bastante estático pero hoy en día, y puesto que esta variedad es bastante segura, es una gran aliada a la hora de moverse por la pared.

No obstante, no es así para los escaladores pedriceros y de vías clásicas. En estos casos, el tipo de escalada y la ubicación de seguros precarios o muy alejados entre sí hace que el uso de esta técnica esté condicionado a un factor psicológico más que a una posible peligrosidad de los dinámicos. Porque, una vez que hayamos integrado el movimiento dinámico como una técnica más, veremos que no es sinónimo de descontrol, sino de ahorro energético.

Diseccionando los dinámicos

A continuación vamos a repasar los puntos clave para ejecutar un movimiento dinámico. La idea es que puedas ir interiorizando estos pasos hasta integrarlos en tus gestos. Como dijo Picasso: “Aprende las reglas como un profesional, para entonces romperlas como artista”. Vamos a hacer arte entonces:

  • Comienza con los brazos lo más estirados posible. Esto nos permitirá estar más separados de la pared y tener más rango de movimiento
  • Bascula sobre los brazos. La inercia ha de venir principalmente de las piernas e ir acompañada y sostenida por los brazos. Su función es la de impulsar y sostener el peso
  • Aprovecha esta inercia para dirigirla hacia el lugar deseado, de un lado a otro, de fuera a dentro y/o de abajo a arriba.
  • Adapta los pies a las presas buscando la posición que nos de mayor ventaja en la dirección del movimiento. Trata de no perder el contacto con los pies y sacar el máximo beneficio de este impulso
  • En una situación ideal, un pie se encontrará más elevado que el otro, lo que nos ayudará a que el centro de gravedad esté más pegado a la pared, a que el peso recaiga sobre el pie alto al final del movimiento y a tener el pie más bajo dispuesto a apoyarse en el siguiente agarre y conseguir así una progresión más fluida
  • Normalmente el pie impulsor da una patada y sale de la presa para aprovechar al máximo la inercia
  • Los brazos acompañan el impulso, manteniendo la inercia con la mano que permanece y sacando la mano que busca la presa cuando el cuerpo va hacia la pared
La diferencia entre un dinámico y un lanzamiento es que en este último hay una fase aérea sin contacto con la pared. El resto de claves son iguales para ambos movimientos.

 

Con la práctica irás perfeccionando el efecto látigo que, como el nombre indica, consiste en realizar varios balanceos y estirar todo tu cuerpo lo máximo posible, como si fueses una goma disparada por el aire, para aprovechar esa elasticidad y ganar inercia en el movimiento.

El punto muerto o punto cero es una especialización del movimiento dinámico. Cuando hemos logrado afinar los impulsos necesarios para alcanzar una presa lejana, se produce este efecto según el cual en el momento de agarrar la presa objetivo coincide con el punto álgido de nuestro impulso y nos encontramos suspendidos en el aire (a partir de ahí, caeríamos). Se debe a que nos hemos propulsado tanto como fuerza hace la gravedad sobre nosotros (de ahí lo de punto muerto o cero).

Ejercicios para el desarrollo de esta técnica en sus diferentes cualidades:

  • El reloj: comienza agarrándote a una presa central e imagina que de ella salen las agujas de un reloj y realiza balanceos en dirección a las diferentes horas. Una progresión de coordinación sería intentar hacer secuencias de varias horas con y sin parada entre ellas.
  • Doble dyno: realiza movimientos a dos manos, es decir, las dos manos se sueltan a la vez de sus agarres para alcanzar otras presas diferentes. Así tu cuerpo aprenderá a dar el impulso necesario e ir de fuera a dentro y de arriba abajo.
  • Bloque quitando presas: escoge un bloque fácil en el que vayas quitando presas para ir variando la distancia entre las presas e ir introduciendo movimientos más dinámicos. Cambia el bloque dependiendo de lo buenas que sean las presas para trabajar también en punto cero o muerto.
  • Prueba bloques diseñados ya con movimientos dinámicos (diseñados con) o prueba a ejecutar un bloque probando esa técnica para comprobar cómo el gasto energético es menor.

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