Hoy te asaltamos con algo importante. Estamos en 2026 y sigue pasando. Tenemos que escuchar esos comentarios desafortunados sobre nuestros cuerpos, sobre nuestro género, sobre nuestra diferencia con lo que se supone que es «normal».
Comentarios aparentemente inocentes que se traducen en machismo, gordofobia, racismo, edadismo… y terminan por excluir todo lo que se sale de lo normativo. Escuchamos casi cada día «ponte una falda corta para pasar la ITV», «yo tengo un amigo gay», «has engordado», «cállate, a nadie le interesa lo que vas a decir», «para la edad que tienes…» y otras frases que de una manera u otra son faltas de respeto, agresiones verbales o, directamente, violencia.
Nos pasa en recepción, en La Cantina y en los despachos. Nos pasa con los usuarios y nos pasa con las personas que trabajan a nuestro lado. Igual tú también utilizas alguna frase que, de forma consciente o no, está haciendo daño a personas de tu entorno.
Por eso hoy empezamos esta iniciativa. Queremos tener una respuesta común, poderosa y no violenta a nuestro alcance cada vez que detectemos que alguien está ejerciendo algún tipo de violencia verbal, no importa el nivel de intensidad.
Una respuesta contundente
Así de sencillo. Ayúdanos a visibilizarlo, responde cuando alguien utilice el lenguaje como arma en tu contra o en contra de tus compañeros. También cuando te digan que es una broma –porque los chistes sólo lo son cuando las dos personas se ríen–. Lo vamos a poner en carteles, lo vamos a poner en pegatinas y lo vamos a poner en nuestros canales. Y te invitamos a utilizar esta respuesta. Si todos ponemos nuestro pequeño grano de arena, Sputnik será un espacio un poco más seguro.






